Semana 5
ANÁLISIS SAN ROSENDO
La semana siguiente a la visita a San Rosendo comenzamos con el proceso de análisis grupal, una etapa muy importante dentro del desarrollo del proyecto, ya que era el momento de reunir, ordenar y comprender toda la información que habíamos recolectado en terreno. Como grupo, nos organizamos para juntar cada uno de los registros, fotografías, anotaciones y observaciones que habíamos hecho durante la visita, y poco a poco fuimos desglosando todo ese material. El objetivo era traducir los datos en esquemas que nos ayudaran a visualizar de mejor forma las relaciones entre los distintos elementos del lugar su territorio, sus dinámicas sociales, su paisaje y los riesgos presentes. Esta parte del trabajo me resultó bastante desafiante, ya que si bien entiendo la importancia de sintetizar la información en esquemas claros, todavía me cuesta hacerlo de manera fluida, sobre todo al momento de encontrar la mejor forma gráfica de representar las ideas.
El día martes no pude asistir a clases, pero aun así no quise quedarme atrás con el avance del grupo. Durante la semana seguí trabajando desde mi casa, dedicándome principalmente a ordenar y transmitir la información que habíamos recopilado, de manera que para el viernes todo estuviera más claro y organizado. En conjunto con mis compañeras decidimos crear un canva compartido, una herramienta que nos permitió trabajar de forma colaborativa y mantener una estructura común para el análisis. A través de este formato fuimos completando secciones con los diferentes aspectos que cada una había investigado, lo cual facilitó mucho la coordinación y la comprensión general del proyecto.
El viernes asistimos a clases, aunque esa semana la profesora no pudo estar presente, por lo que nos correspondió integrarnos a la sección del profesor Miguel Roco. Durante la sesión, nos reunimos en grupo y compartimos nuestros avances. Yo les mostré a mis compañeras los esquemas y anotaciones que había elaborado sobre San Rosendo, y ellas también presentaron los suyos. Con toda esa información ya compartida, fuimos comparando y seleccionando los elementos más relevantes según nuestro tema, que consistía en el análisis de la localidad y sus riesgos, tanto naturales como antrópicos. Fue un proceso bastante enriquecedor, ya que cada una tenía una mirada distinta del lugar, y al unirlas pudimos tener una visión más completa de la realidad del territorio.
Posteriormente, elaboramos una lámina en borrador para poder sintetizar nuestros hallazgos y presentarlos de manera más visual. El profesor Roco alcanzó a revisar nuestro trabajo y nos entregó algunas observaciones muy útiles. Entre sus comentarios, destacó que ya contábamos con toda la información necesaria, pero que debíamos dar un paso más allá: extraer conclusiones, identificar causas y consecuencias, y sobre todo, traducir esos resultados de forma más gráfica y comprensible. Esa observación me hizo mucho sentido, aunque también me generó cierta dificultad, ya que todavía me cuesta manejar las herramientas digitales con soltura. Personalmente, prefiero trabajar a mano porque me resulta más natural y directo, pero reconozco que aprender a expresarme gráficamente en formato digital es algo fundamental para avanzar, sobre todo porque agiliza mucho los procesos y permite una presentación más clara y profesional.
Terminamos el día anotando cuidadosamente todas las correcciones y sugerencias del profesor, con el compromiso de mejorar y profundizar en los puntos señalados para la siguiente clase. Al terminar el día sentí que habíamos avanzado bastante como grupo, y que poco a poco estábamos comprendiendo mejor la lógica del análisis territorial. Finalmente, viajé a mi casa para aprovechar la semana de receso, descansar un poco después de la semana y preparar nuevas ideas para seguir mejorando el proyecto a la vuelta.



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